Morena enfrenta una disyuntiva: mantener alianzas que garantizan competitividad electoral o apostar por competir en solitario, con mayor coherencia política pero mayores riesgos.
Alina, Ana Lillia, Alejandro y Hernández | Ciudad de México, 31 de marzo 2026 – 12:05 am (SinEmbargo).- La relación de Morena con sus aliados, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM), atraviesa uno de sus momentos más tensos. En esta entrega de VERSUS, Ana Lilia Pérez, Alina Duarte, Alejandro Páez y José Hernández coincidieron en que lo ocurrido recientemente en el Congreso reaviva la pregunta de si conviene mantener una alianza que ha sido útil electoralmente, pero que cada vez es más costosa en términos políticos y para el proyecto de la Cuarta Transformación (4T).
Alejandro Páez planteó que la discusión ya no es menor ni coyuntural, sino estructural para el futuro del movimiento. “¿Qué va a hacer Morena con el PT y con el Verde? ¿Qué va a hacer Morena para obtener una mayoría constitucional, para hacer reformas constitucionales?»
«Esto nos llevaría al debate de cuántas reformas quieres. En el último tramo el Presidente López Obrador ya no hizo reformas constitucionales porque le declararon la moratoria constitucional. Y al mismo tiempo piensas, cuántas reformas más necesitas hacer constitucionales como para que te obliguen a amarrarte a partidos tan podridos como el PT y el Verde. ¿Vale realmente la pena?”
Páez Varela indicó que existe una contradicción central, si el número de reformas constitucionales urgentes es limitado, ¿por qué sostener alianzas con partidos que arrastran un alto costo reputacional y político?.
“Yo me preguntaría si PT y Verde habrían bloqueado al Presidente López Obrador. Porque ahí hay también respuestas. ¿Es contra la Presidenta?, ¿es contra un proyecto?”
Para el periodista, tanto el Partido del Trabajo como el Verde han adquirido un peso que no corresponde a su verdadera fuerza política.
“Yo lo que creo es que el Partido del Trabajo y el Partido Verde están en un punto en el que no son buenos socios. Están muy inflados, yo creo que se les entregó un papel que no les corresponde. ¿Son ahora los grandes protagonistas de la transformación? A mí me parece que no. A mí me parece que esos dos partidos son lo que son: el Partido Verde es posiblemente el partido más corrupto de México; el PT es lo mismo.”
Desde esta perspectiva, dijo Alejandro Páez, la utilidad de la alianza debería medirse con criterios más estrictos. “Quiero saber cuál (reforma) es tan urgente como para que tengas que cargar con dos partidos políticos podridos en esencia que nacieron por Carlos Salinas de Gortari que han cumplido el papel de paleros del PRI y del PAN y del establishment y de lo peor de México durante décadas”.
En la misma línea, Ana Lilia Pérez advirtió que lo ocurrido en el Congreso, donde el PT se desmarcó de apoyar la revocación de mandato del Plan B de la Presidenta Claudia Sheinbaum, no puede minimizarse como un episodio aislado.
“Lo que pasó la semana anterior en el Congreso no debe quedar ahí como de paso. Me refiero a esta actitud del PT en el Congreso de rechazar el «Plan B» de la Presidenta y sobre todo yo destaco el cómo se convirtieron en aliados del McPRIAN y cómo en el pleno permitían insultos denostación, ofensas a la Presidenta y que volviéndose comparsas del PRI, del PAN, de Movimiento Ciudadano, pues lo que hicieron fue sabotear este proyecto que la Presidenta había planteado.”
Alberto Anaya mantiene el control del Partido del Trabajo, nuevos liderazgos emergen en los estados y en el Congreso, donde el PT se vuelve clave para aprobar o frenar la Reforma Electoral de Claudia Sheinbaum. Foto: Facebook del PT.
Para Ana Lilia, el comportamiento del PT abre una interrogante de fondo sobre su pertenencia real al proyecto de transformación: “La discusión ahora es qué tanto en realidad son parte de este movimiento que ha planteado la transformación del país o qué tanto se han evidenciado como parásitos que solo ven por sus intereses.”
Alina Duarte, por su parte, planteó la posibilidad, hasta ahora poco abordada, de que Morena compita sin aliados, aprovechando su fortaleza electoral.
“Yo no quisiera creer, porque se va a espantar el PAN y se va a espantar el PRI, en la posibilidad de que Morena pueda ganar todo en el Congreso para no necesitar incluso esas alianzas y que compita por esa vía única, pero hasta ahora se necesitaban estas alianzas para conquistar las mayorías electorales.”
Sin embargo, advirtió que el comportamiento reciente de los aliados demuestra los límites de esa estrategia. “Pero ahora que ya se está viendo con microscopio quién es el Verde, quién es el Partido del Trabajo y no de los trabajadores, curiosamente, entonces empezamos a decir: ‘bueno, qué se necesita y qué no.’ Y ya vimos que las alianzas no van a dar para sacar reformas constitucionales que no sean a contentillo del PT y del Partido Verde.”
El monero José Hernández coincidió en que el contexto actual, marcado por altos niveles de aprobación presidencial, podría permitir a Morena replantear su dependencia de estos partidos:
“Yo creo que se debe de aprovechar al máximo el más de 70 por ciento de de apoyo que tiene Claudia Sheinbaum, es decir, Morena, para ya deshacerse de esos partidos. Efectivamente son de lo peor que puede haber y es sorprendente cómo llevamos 7-8 años con de Morena con una alianza con el Partido Verde y no haya desprestigiado el Partido Verde, o por lo menos no mucho, a Morena y en general a la alianza. Y el PT no está muy lejos de eso, más que Partido del Trabajo es el Partido del Trebejo. Es el partido que usan que han estado usando cuando no llegan a los acuerdos.”
Aun así, Hernández reconoció que el factor miedo podría inclinar la balanza hacia la continuidad de la alianza, al menos en el corto plazo.
“Me temo que el año que entra todavía van a ir en alianza. No sé el 2030, porque pueden pasar muchas cosas, pero está tan cerca ya la definición de las candidaturas en 2027 que por alguna razón siento que Morena le tiene mucho miedo a ir solo, saben que que le sirvió de mucho esas alianzas en las anteriores elecciones y eso les causa un pavor de irse solos. Yo creo que no tendrían por qué tenerlo, porque claramente la intención de voto que tiene la Morena y la 4T, ahorita en estos momentos con el apoyo que tiene el gobierno de Claudia Sheinbaum, debería de darles toda la seguridad para irse solos y si pierden, pues que pierdan. Preferible perder así, que perder ganando.”